Oración Jueves Santo

Hoy es 6 de abril, Jueves Santo. Última vez que Jesús se reunió con sus apóstoles para compartir no sólo la cena, sino vida antes de morir para vivir. Y se despide, dando y dándose. Déjemos que en este momento sea el mismo Jesús quien «lave nuestros pies».

EVANGELIO DEL DÍA: Jn 13,1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.
Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?».
Jesús le replicó: «Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde».
Pedro le dijo: «No me lavarás los pies jamás».
Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo».
Simón Pedro le dijo: «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza».
Jesús le dijo: «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos».
Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios». Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis».

¡Palabra del Señor!; ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!

TEXTO:

Hacer que germinen sueños, suscitar profecías y visiones, hacer florecer esperanzas, estimular la confianza, vendar heridas, entretejer relaciones, resucitar una aurora de esperanza, aprender unos de otros, y crear un imaginario positivo que ilumine las mentes, enardezca los corazones, dé fuerza a las manos.

Papa Francisco, Discurso en la apertura del Sínodo de los jóvenes, 3 de octubre de 2018.

REFLEXIÓN PERSONAL:

Estamos en un momento en el que se nos invita a sentirnos y ser comunidad eclesial. Una oportunidad única de lavarnos los pies unos a otros. Podemos elegir: mirar nuestros pies, cuidarnos sólo a nosotros mismos o a los que son parecidos a nosotros o salir al encuentro del otro, confiar, aprender, imaginarnos compartiendo lo mucho que nos une. Si somos capaces de hacerlo, iluminaremos el mundo con la Luz del Evangelio aún en las noches más oscuras.

CANCIÓN: Lava mis pies (Marcelo Cid)

ORACIÓN FINAL:

Lávame los pies Señor, y las manos y la cabeza. Dame la humildad suficiente para lavar los pies de todos los que pongas en mi camino. Que yo sea digno de compartir mesa contigo y con mis hermanos cada día. Te pido sólo eso Señor.

Amén.

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