Oración trigésimo quinto día de Cuaresma

por | 09/04/2019

Hoy es martes 9 de abril de la quinta semana de Cuaresma. El tiempo se acaba y los momentos de la pasión están cada vez más cerca. Jesús habla sobre lo que pasará en los próximos días y sus palabras revelan su total confianza y unión con el Padre. ÉL dice: «el que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo». Con la certeza, de que Dios siempre está presente, lo invocamos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; y le escuchamos.

Jn 8, 21-30

“En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos: «Yo me voy y vosotros me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado. Adonde yo voy, vosotros no podéis ir». Los judíos se decían: «¿Es que se va a suicidar, pues dice: «Adonde yo voy, vosotros no podéis ir?» Él les decía: «Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba. Vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Ya os he dicho que moriréis en vuestros pecados, porque si no creéis que Yo Soy, moriréis en vuestros pecados». Entonces le decían: «¿Quién eres tú?» Jesús les respondió: «Desde el principio, lo que os estoy diciendo. Mucho podría hablar de vosotros y juzgar pero el que me ha enviado es veraz, y lo que le he oído a Él es lo que hablo al mundo». No comprendieron que les hablaba del Padre. Les dijo, pues, Jesús: «Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy, y que no hago nada por mi propia cuenta; sino que, lo que el Padre me ha enseñado, eso es lo que hablo. Y el que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada a Él». Al hablar así, muchos creyeron en Él”.

Palabra de Dios

TEXTO VICENCIANO

Volver a empezar: «La tierra se enfría y a nosotros, los católicos, nos toca dar el calor vital que no existe. Somos nosotros los que tenemos que volver a empezar igual que los mártires…». (Federico Ozanam, carta a León Curnier. 23 de Febrero de 1835, tomo I, p.165)

REFLEXIÓN PERSONAL

Jesús no se siente solo, sabe que el Padre está con Él, y así se lo dice a sus discípulos. Les advierte de que la Misión que le fue encomendada está llegando a su fin y este no será fácil. Vendrán tiempos difíciles, tanto como los que describe Ozanam en su carta: la tierra se enfría y necesita quién le dé calor y le recuerde que no está sola, el Padre está con ella. ¿Qué realidades en el mundo de hoy necesitan de ese calor?, ¿Estoy dispuesto a ser ese tipo de creyente?.

CANCIÓN

“Todos juntos» (Brotes de Olivo)

ORACIÓN FINAL

Padre Nuestro que estás en el Cielo, Santificado sea Tu Nombre. Venga a Nosotros tu Reino. Hágase tu Voluntad, así en la Tierra como en el Cielo. Danos hoy nuestro Pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a quienes nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

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