DÍA 20: COLABORACIÓN EN LA FORMACIÓN
Hoy el Señor te invita a reconocer el valor de formar y dejarse formar. En la misión, nadie camina solo: aprendemos unos de otros, crecemos juntos, y colaboramos para que el Reino se haga presente en cada corazón. Luisa de Marillac fue ejemplo de entrega, humildad y sabiduría compartida. Que este momento de oración te ayude a renovar tu compromiso con la formación misionera.
Respira profundo y repite esta frase-oración:
“Señor, hazme instrumento de tu sabiduría, para formar con amor y aprender con humildad.”

Evangelio del día: Gálatas 3, 28
Ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo y Jesús.
¡Palabra del Señor! ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!
Enseñanzas de San Vicente de Paúl
Dios quiere que todos cooperemos en la formación de los demás, y que lo hagamos con humildad, con paciencia y con caridad. No se trata solo de enseñar, sino de acompañar, de comprender, de ayudar a crecer».
Para la reflexión personal
La Palabra de Dios nos recuerda que todos somos uno en Cristo Jesús. En la misión, no hay jerarquías que separen, sino vocaciones que se complementan. La formación es un camino compartido, donde cada uno aporta desde su experiencia y recibe desde la gracia.
San Vicente de Paúl, en comunión con Luisa de Marillac, entendía que formar es servir. La formación no es solo transmitir conocimientos, sino cultivar corazones, preparar almas para el servicio, y acompañar procesos con paciencia y fe.
El poema nos habla de recuperar el significado de lo vivido. La formación misionera nos ayuda a entender lo que hemos experimentado, a darle sentido, y a transformarlo en sabiduría para otros. Es un acto de amor, de comunión, de entrega.
¿Cómo colaboro en la formación de otros desde mi vocación misionera?
¿Qué experiencia vivida necesita ser comprendida y compartida como parte de mi misión?
Oración final
Tuvimos la experiencia, aunque nos perdimos el significado.
Y acercarnos al significado recupera la experiencia
En forma diferente, sea cual fuere
Que le damos a la felicidad.
Amén.
