DÍA 18: HACER LA VOLUNTAD DE DIOS
Hoy el Señor te invita a entrar en el misterio de su voluntad. No como una carga, sino como un camino de comunión. Hacer su voluntad es vivir en sintonía con su corazón, como Jesús lo hizo. Como misionero/a, estás llamado/a a vivir esta entrega con alegría, confianza y libertad.
Respira profundo y repite esta frase-oración:
“Señor, que mi querer se una al tuyo, y que mi vida sea una ofrenda sencilla y fiel a tu voluntad.”

Evangelio del día: 1 Tesalonicenses 5, 18
En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios, en Cristo Jesús, quiere de vosotros.
¡Palabra del Señor! ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!
Enseñanzas de San Vicente de Paúl
Nuestro Señor es una continua comunión para quienes están unidos a su querer y no-querer».
SVP I, 278
Para la reflexión personal
San Pablo nos invita a dar gracias en todo, porque eso es lo que Dios quiere de nosotros. La voluntad de Dios no siempre se entiende, pero siempre se vive desde la fe. El misionero aprende a agradecer incluso en lo difícil, porque sabe que todo puede ser gracia.
San Vicente nos habla de una comunión continua con el Señor para quien se une a su querer y no-querer. Esa es la verdadera libertad: no hacer lo que queremos, sino lo que Dios quiere, con amor.
La oración de San Vicente es una súplica humilde: “concédeme la gracia de corregir mi amor propio”. Hacer la voluntad de Dios es dejar de vivir para uno mismo, y comenzar a vivir para Él. Es el camino de los santos, el camino de la misión.
¿Cómo reacciono cuando la voluntad de Dios no coincide con mis planes?
¿Qué gestos concretos puedo hacer hoy para vivir en comunión con su querer?
Oración final
Señor Jesús,
tú viviste siempre haciendo la voluntad del Padre.
Ayúdame a dejar mi ego,
y a seguir tu ejemplo con humildad.
Que nunca desee nada fuera de lo que Dios quiere para mí.
Dame la gracia de vivir unido a su voluntad,
como los santos en el cielo.
Amén.
