Oración trigésimo quinto día de Cuaresma 2025

Hoy es martes 8 de abril. Trigésimo quinto día de Cuaresma.

Respira profundamente, haz silencio en tu interior y abre tu corazón a la palabra de Dios.

Evangelio del día: Jn 8,21-30

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
«Yo me voy y me buscaréis, y moriréis por vuestro pecado. Donde yo voy no podéis venir vosotros».
Y los judíos comentaban:
«¿Será que va a suicidarse, y por eso dice: “Donde yo voy no podéis venir vosotros”?».
Y él les dijo:
«Vosotros sois de aquí abajo, yo soy de allá arriba: vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Con razón os he dicho que moriréis en vuestros pecados: pues, si no creéis que Yo soy, moriréis en vuestros pecados».
Ellos le decían:
«¿Quién eres tú?».
Jesús les contestó:
«Lo que os estoy diciendo desde el principio. Podría decir y condenar muchas cosas en vosotros; pero el que me ha enviado es veraz, y yo comunico al mundo lo que he aprendido de él».
Ellos no comprendieron que les hablaba del Padre.
Y entonces dijo Jesús:
«Cuando levantéis en alto al Hijo del hombre, sabréis que “Yo soy”, y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha enseñado. El que me envió está conmigo, no me ha dejado solo; porque yo hago siempre lo que le agrada».
Cuando les exponía esto, muchos creyeron en él.

¡Palabra del Señor! ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!

Enseñanzas de San Vicente de Paúl

Mirad, Padres y Hermanos míos, hemos de tener en nuestro interior esta disposición y hasta este deseo de sufrir por Dios y por el prójimo, de consumirnos por ellos. ¡Oh, qué dichosos son aquéllos a los que Dios les da estas disposiciones y deseos! Sí, Padres, es menester que nos pongamos totalmente al servicio de Dios y al servicio de la gente… consumirnos por esto, dar nuestras vidas por esto, despojarnos para revestirnos de nuevo».

SVP XI, 281

Para la reflexión personal

Este pasaje muestra a Jesús hablando con los fariseos, revelando su origen divino y la misión que ha recibido del Padre. Como vicencianos sabemos que esa misión conlleva estar al servicio de los demás dando testimonio del Dios Amor. Esto es la esencia de la vida cristiana. El papa nos recuerda “necesitamos que sobreabunde la esperanza” (cf. Rm 15,13) para testimoniar de manera creíble y atrayente la fe y el amor que llevamos en el corazón; para que la fe sea gozosa y la caridad entusiasta; para que cada uno sea capaz de dar aunque sea una sonrisa, un gesto de amistad, una mirada fraterna, una escucha sincera, un servicio gratuito, sabiendo que, en el Espíritu de Jesús, esto puede convertirse en una semilla fecunda de esperanza para quien lo recibe”  ¿Cómo podemos hacer que nuestra fe y amor se vean más en nuestro día a día? ¿Qué podemos hacer para llenar nuestro corazón de esperanza y así poder transmitirla de manera auténtica a los demás?

Canción: Todo (Hakuna)

Oración final

Termina este momento de oración, leyendo el Padre Nuestro al revés de José Mª Rodríguez Olaizola.

Hijo mío, que estás en la tierra haz que tu vida sea  el mejor reflejo de mi nombre.

Adéntrate en mi Reino  en cada paso que des,en cada decisión que tomes, 

en cada caricia y en cada gesto. 

Constrúyelo tú por mí, y conmigo.

Esa es mi voluntad en la tierra como en el Cielo.

Toma el pan de cada día consciente de que es un privilegio y un milagro.

Perdono tus errores, tus caídas, tus abandonos, 

pero haz tú lo mismo con la fragilidad de tus hermanos.

Lucha por seguir el camino correcto en la vida que yo estaré a tu lado,

y no tengas miedo que el mal no ha de tener en tu vida la última palabra.

Amén.

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