Hoy es 6 de abril, V Domingo de Cuaresma.
El Evangelio nos enseña una vez más la justa sabiduría y la infinita misericordia de Jesús frente a la soberbia y prepotencia de los que sólo quieren juzgar una acción y no mirar a la persona.

Evangelio del día: Jn 8,1-11
En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.
Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron:
– «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?».
Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.
Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.
Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:
– «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra».
E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.
Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante.
Jesús se incorporó y le preguntó:
– «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?».
Ella contestó:
– «Ninguno, Señor».
Jesús dijo:
– «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más»
¡Palabra del Señor! ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!
Enseñanzas de San Vicente de Paúl
¿Cómo puede una persona representar a otra, si no tiene los mismos rasgos, las mismas líneas, proporciones, modales y forma de mirar? Es imposible. Por tanto, si nos hemos propuesto hacernos semejantes a este divino modelo y sentimos en nuestros corazones este deseo y esta santa afición, es menester procurar conformar nuestros pensamientos, nuestras obras y nuestras intenciones a las suyas.»
SVP XI, 383
Para la reflexión personal
¿Con quién me identifico en el texto del Evangelio de hoy? Soy la persona a la que Jesús le exhorta a “no pecar más”. Soy la persona que coge una piedra para lanzársela a otra. Soy la persona que juzga y condena. O tal vez, cada día me voy pareciendo más a Jesús cuando me hacen daño y soy capaz de decir “Tampoco yo te condeno”.
Canción: Quién te ha condenado (Antonio Alcalde)
Oración final
Padre, concédeme el perdón para mis pecados y el don de perdonar a los demás.
Padre, ayúdame a no juzgar y no condenar a mis hermanos por sus actos.
Padre que mi actitud se vaya poco a poco pareciendo a la de Jesús, tu Hijo Amado.
Amén.
