Oración décimo sexto día de Cuaresma 2025

Hoy es jueves 20 de marzo. Décimo sexto día de Cuaresma.

La historia del rico y Lázaro no es solo una parábola sobre la vida después de la muerte; es una invitación a vivir con conciencia, compasión y justicia en el aquí y ahora. En este día de cuaresma, nos hará bien preguntarnos: ¿dónde está mi confianza? ¿En el Señor? 

Evangelio del día: Lc 16,19-31

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
«Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico.
Y hasta los perros venían y le lamían las llagas.
Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán.
Murió también el rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritando, dijo:
“Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”.
Pero Abrahán le dijo:
“Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado.
Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”.
Él dijo:
“Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”.
Abrahán le dice:
“Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”.
Pero él le dijo:
“No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”.
Abrahán le dijo:
“Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».

¡Palabra del Señor! ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!

Enseñanzas de San Vicente de Paúl

No es la ciencia la que redime al hombre. El hombre es redimido por el amor». El rico de la parábola tenía muchos bienes materiales, pero carecía de amor y compasión. Esta falta de amor lo llevó a su perdición.»

Para la reflexión personal

La parábola del rico y Lázaro es una invitación a examinar nuestra conciencia y a preguntarnos cómo estamos viviendo nuestra vida.

¿Estamos siguiendo el camino del amor y la compasión, o nos estamos dejando llevar por el egoísmo y la indiferencia?

¿Estamos utilizando nuestros bienes para ayudar a los demás? 

¿Estamos practicando la justicia y la compasión?

Esto nos muestra que Dios valora la humildad y la fe por encima de las riquezas materiales.

Canción: Confía (Pablo Martínez)

Oración final

Señor,

Ayúdame a ver a los demás con tus ojos, 

a reconocer su dignidad y necesidad, 

y a compartir mis bienes con generosidad. 

Que no me cierre a la miseria del prójimo, 

sino que mi corazón se abra a la compasión. 

Que mi fe se traduzca en obras de amor, 

y que mi vida sea un reflejo de tu misericordia.

Amén.

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