Oración del trigésimo noveno día de Cuaresma

por | 04/04/2020

Hoy es 4 de Abril de 2020, Sábado V de Cuaresma y el Evangelio de hoy nos enseña cómo la presencia de Jesús, sus Palabras y Obras molestaban a algunos hasta el punto de decidir darle muerte.

EVANGELIO DEL DIA: Juan 11, 45.47-57

“Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, viendo lo que había hecho, creyeron en él. Entonces los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron consejo y decían:

«¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchas señales. Si le dejamos que siga así, todos creerán en él y vendrán los romanos y destruirán nuestro Lugar Santo y nuestra nación.»  Pero uno de ellos, Caifás, que era el Sumo Sacerdote de aquel año, les dijo:

«Vosotros no sabéis nada, ni caéis en la cuenta que os conviene que muera uno solo por el pueblo y no perezca toda la nación.»

Esto no lo dijo por su propia cuenta, sino que, como era Sumo Sacerdote aquel año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos. Desde este día, decidieron darle muerte. Por eso Jesús no andaba ya en público entre los judíos, sino que se retiró de allí a la región cercana al desierto, a una ciudad llamada Efraím, y allí residía con sus discípulos.

Estaba cerca la Pascua de los judíos, y muchos del país habían subido a Jerusalén, antes de la Pascua para purificarse. Buscaban a Jesús y se decían unos a otros estando en el Templo:

«¿Qué os parece? ¿Que no vendrá a la fiesta?»

Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes de que, si alguno sabía dónde estaba, lo notificara para detenerle”.

¡Palabra del Señor!; ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!.

TEXTO VICENCIANO: “Alegría y Conformidad con la voluntad de Dios” (S.V.P. IX, 90)

«Su caridad, de Margarita Naseau, era tan grande que murió por haber hecho dormir en su casa a una pobre muchacha enferma de peste. Contagiada de aquel mal, dijo adiós a la Hermana que estaba con ella, como si hubiera previsto su muerte, y se marchó a San Luis, con el corazón lleno de alegría y de conformidad con la voluntad de Dios» .

REFLEXIÓN PERSONAL:

Jesús pasó por este mundo dejando huella. Se hizo hombre y vivió como un hombre pero también hizo cosas extraordinarias que provocaron que quisieran matarle. También hoy hay personas perseguidas por comunicar el Amor que Dios nos tiene con palabras y hechos. Y a veces, hay personas capaces de dar su vida para servir o ayudar a los demás. ¡Qué momento el actual más decisivo para reconocer a tantos héroes anónimos! ¿Qué me pide Dios a mí en mi vida ordinaria? ¿Hasta dónde alcanza mi compromiso con los más pobres y necesitados en esta situación?

ORACIÓN FINAL:

Señor, que mis actos sean para dejar Tu huella en este mundo.
Que sea valiente y no tenga miedo
cuando la muerte venga a buscarme,
si estoy cumpliendo Tu Voluntad.
Que no me desgaste el ayudar a mi hermano
y vaya a tu encuentro como Santa Margarita, lleno de alegría.
¡Amén!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.