Oración del sexto día de Cuaresma

Hoy es 2 de Marzo, Lunes I de Cuaresma… ¿La verdadera religión, en qué se traduce como verdadera fe en Dios?; ¿como recibo su Palabra de Vida, me compromete a vivirla consecuentemente en la Justicia Fraterna y Solidaria?; pongo todo  mi corazón al recibirla ahora, para descubrir dónde, en quién, y por qué me invita el Señor a implicarme en la obra de su Reino…

EVANGELIO DEL DIA: Mateo 25, 31-43.45-46

«Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el Rey a los de su derecha:

“Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme.”

Entonces los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?”

Y el Rey les dirá: “En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.”

Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis.”

Y él entonces les dirá: “En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo.” E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.»

¡Palabra del Señor!; ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!.

TEXTO VICENCIANO: “No ver sufrir a  nadie sin sufrir con él”. (S.V.P. XI, 560-561).

«[La Mortificación] Consiste en no ver sufrir a nadie sin sufrir con él, no ver llorar a nadie sin llorar con él. Se trata de un acto de amor que hace entrar a los corazones unos en otros, para que sientan lo mismo, lejos de aquéllos que no sienten ninguna pena por el dolor de los afligidos ni por el sufrimiento de los pobres. ¡Qué cariñoso era el Hijo de Dios! Le llaman para que vaya a ver a Lázaro, va; la Magdalena se levanta y acude a su encuentro llorando; la siguen los judíos llorando también; todos se ponen a llorar. ¿Qué es lo que hace nuestro Señor? Se pone a llorar con ellos, lleno de ternura y compasión. Ese cariño es lo que lo hizo venir del cielo; veía a los hombres privados de su gloria y se sintió afectado por su desgracia. También nosotros hemos de sentir este cariño por el prójimo afligido y tomar parte en su pena.

REFLEXIÓN PERSONAL:El Evangelio de hoy -radicalmente asumido por San Vicente al vivir su Fe en Jesús-, no deja lugar a equivocos: el que quiera amar a Dios, se ha de compadecer de sus padecimientos sirviéndole en las personas empobrecidas; cualquier otra opción es ignorarle. Convertirse, hacerse discipulo cuya misión testimonie el Reino de Dios, necesariamente tiene que comprender la fraternidad, la solidaridad, el servicio al prójimo, comenzando por el sufriente. No hay medias tintas: la Cuaresma nos recuerda este pilar fundamental de la Fe, basado en la entrega de la Vida,dando muerte al propio ego, para que otros tengan Vida, como Jesús hizo con la suya. He de ir y hacer lo mismo.

ORACIÓN FINAL:

Señor,
que caiga en la cuenta de las alegrías y el dolor que te causo según lo que te haga en mi prójimo cada día;
que sepa ser Discípulo tuyo desde el Amor efectivo y afectivo, con todo mi corazón, mi espíritu, mi cuerpo y mi razón.
Conviérteme a Ti desde la Caridad Solidaria y Fraterna.
Amen.

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