Oración vigésimo tercer día de Cuaresma

por | 08/03/2018

Hoy es 8 de marzo de 2018, jueves de la tercera semana de Cuaresma. En este periodo, la Iglesia, en nombre de Dios renueva el llamado a la conversión, a cambiar de vida. Es decidir si queremos estar con el Dios de la Vida y el perdón o mantener nuestras actitudes de muerte y destrucción. El Reino de Dios o el reino de los hombres.

Lc 11, 14-23.

Estaba echando un demonio [que era] mudo. Cuando salió el demonio, habló el mudo; y la multitud se admiró. Pero algunos dijeron: -Expulsa los demonios con el poder de Belcebú, jefe de los demonios. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. Él, leyendo sus pensamientos, les dijo: -Un reino dividido internamente va a la ruina y se derrumba casa tras casa. Si Satanás está dividido internamente, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues decís que expulso los demonios con el poder de Belcebú. Si yo expulso los demonios con el poder de Belcebú, ¿con qué poder los expulsan vuestros discípulos? Por eso ellos os juzgarán. Pero si [yo] expulso los demonios con el dedo de Dios, es que ha llegado a vosotros el reinado de Dios. Mientras un hombre fuerte y armado guarda su casa, todo lo que posee está seguro. Pero si llega uno más fuerte y lo vence, le quita las armas en que confiaba y reparte sus bienes. Quien no está conmigo está contra mí. Quien no recoge conmigo desparrama.

Palabra de Dios


TEXTO DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

El hombre existe como ser único e irrepetible, existe como un « yo », capaz de autocomprenderse, autoposeerse y autodeterminarse. La persona humana es un ser inteligente y consciente, capaz de reflexionar sobre sí mismo y, por tanto, de tener conciencia de sí y de sus propios actos. Sin embargo, no son la inteligencia, la conciencia y la libertad las que definen a la persona, sino que es la persona quien está en la base de los actos de inteligencia, de conciencia y de libertad. Estos actos pueden faltar, sin que por ello el hombre deje de ser persona.

La persona humana debe ser comprendida siempre en su irrepetible e insuprimible singularidad. En efecto, el hombre existe ante todo como subjetividad, como centro de conciencia y de libertad, cuya historia única y distinta de las demás expresa su irreductibilidad ante cualquier intento de circunscribirlo a esquemas de pensamiento o sistemas de poder, ideológicos o no. (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, Capítulo III, nº 131)

 

REFLEXIÓN PERSONAL

El amor de Dios es el contenido mismo de la revelación de Dios en Jesús. Y a esa revelación el hombre solo puede responder con la entrega confiada de sí mismo al Dios que nos ama incondicionalmente, en la actitud creyente que comporta la fe, la esperanza y el amor. Pablo afirmara después: ”El hombre no se justifica por el cumplimiento de la ley, sino por creer en Jesucristo (Gal, 2).Con una fe que solo es efectiva si transforma la existencia del sujeto, su vida:”vivo de la fe en el Hijo de Dios que me amo…” y toda su conducta, organizada desde la realización del amor afectivo y efectivo a los otros.

 

 

ORACIÓN FINAL
Convertirse no es cuestión de un momento o de un periodo del año, es un compromiso que dura toda la vida. Nadie puede decir que no es pecador, mas lo importante es arrepentirse e intentar de nuevo vivir y reconocer el amor de Dios y su misericordia. Del mismo modo derramar ese amor y esa misericordia con los demás, especialmente quien más necesite de la ternura de Dios.
Decidirse trabajar por el reino de Dios, rompiendo egoísmo y frontera, cargar con la Cruz del hermano, mostrar la fidelidad, creer en la Resurrección que da Vida.

 

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