Oración decimoséptimo día de Cuaresma

por | 02/03/2018

Hoy es 2 de marzo de 2018, segundo viernes de cuaresma; hemos recibido de Dios el Don de la Vida, pero no la adecuamos en concordancia agradecida a ese regalo. La recibimos para desarrollarla en orden la Construcción del Reino de Dios, especialmente entre quienes lo urgen más, pero ¿qué hicimos de ella?…

Mt 21, 33-43. 45-46

Escuchad otra parábola: Un hacendado plantó una viña, la rodeó con una tapia, cavó un lagar y construyó una torre; después la arrendó a unos viñadores y se marchó. Cuando llegó la vendimia, mandó a sus criados para recoger de los viñadores el fruto que le correspondía. Pero los viñadores agarraron a los criados y a uno lo golpearon, a otro lo mataron, y al tercero lo apedrearon. Después envió otros criados, más numerosos que los primeros, y los trataron de igual modo. Finalmente les envió a su hijo, pensando que respetarían a su hijo. Pero los viñadores, al ver al hijo, comentaron: Es el heredero. Lo matamos y nos quedamos con la herencia. Agarrándolo, lo echaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño de la viña, ¿cómo tratará a aquellos viñadores? Le respondieron: -Acabará con aquellos malvados y arrendará la viña a otros viñadores que le entreguen su fruto a su debido tiempo. Jesús les dijo: -¿No habéis leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular; es el Señor quien lo ha hecho y nos parece un milagro? Por eso os digo que a vosotros os quitarán el reino de Dios y se lo darán a un pueblo que produzca sus frutos. Cuando los sumos sacerdotes y los fariseos oyeron sus parábolas, comprendieron que iba por ellos. Intentaron arrestarlo, pero tuvieron miedo de la multitud, que lo tenía por profeta.

Palabra de Dios


TEXTO DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

“Cuando los hombres se proclaman propietarios absolutos de sí mismos y dueños únicos de la creación, ¿pueden construir de verdad una sociedad donde reinen la libertad, la justicia y la paz? ¿No sucede más bien -como lo demuestra ampliamente la crónica diaria- que se difunden el arbitrio del poder, los intereses egoístas, la injusticia y la explotación, la violencia en todas sus manifestaciones? Al final, el hombre se encuentra más solo y la sociedad más dividida y confundida”. Benedicto XVI; homilía del 05-10-2008

 

REFLEXIÓN PERSONAL

Podríamos pensar que se trata de una situación que nos desborda, que la parábola es para juzgar aquella época antigua y a sus dirigentes religiosos. Pero Hagamos un alto para reflexionar lo que estamos haciendo con nuestra vida: También hoy nos puede acechar la tentación del exclusivismo: la viña es mía; Recibimos tanto, pero en un momento no supimos qué hacer; Él nos envió emisarios para explicarnos y para pedirnos cuentas. Revisemos nuestra vida honestamente y respondamos; ¿A quiénes y Cuándo nos envió?, ¿Nunca se nos dijo lo que debíamos hacer? ¿Lo hicimos? ¿Hicimos caso o más bien nos agazapaste en nosotros y con soberbia rechazamos aquella corrección?. Sabíamos lo que había que hacer, y sin embargo preferimos nuestra zona de confort, Huimos del compromiso, y en vez de procurar los frutos que el dueño de la viña esperaba, nos dedicamos a otra cosa.

La historia de José traicionado por sus hermanos, o la de Jesús por algunos de sus Apóstoles nos abre los ojos: ¿Qué significa para nosotros la palabra fraternidad?, ¿qué apertura tenemos hacia personas de distin – ta cultura? ¿También nosotros pensamos que los emigrantes que vienen a nuestro país se apoderan de lo que nosotros necesitamos para vivir?… Tenemos la posibilidad de emplear adecuadamente el mayor patri- monio que se nos ha confiado… la vida misma; orientarla como corresponde y esforzarnos porque rinda los frutos que espera el Dueño de la viña. Que seamos capaces de colaborar en la construcción de una socie- dad diferente que prepare la llegada de su Reino.

 

 

ORACIÓN FINAL
Padre, envías a la viña de mi corazón al Espíritu de Jesús; ayúdame a recibirle con amor y fidelidad para que nunca sea sordo a su voz; Acrecienta mi confianza para que sea dócil a su llamada a su misión; ensancha mi corazón para que pueda corresponderle el Amor a quienes me rodean, empezando por los pobres.

 

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